Los crustáceos (camarones, langostas, bogavante gallego, etc.), se encuentran entre los alimentos más ricos en nutrientes y bajos en calorías. Se trata de alimentos adecuados para quienes siguen una dieta sana y equilibrada. El sabor, único en el mundo, es inconfundible. Además, resultan fáciles de cocinar.

Bogavante gallego y colesterol: mitos a disipar

Crudos o cocidos, es cierto que los crustáceos contienen colesterol, pero sólo presente en cantidad significativa en la cabeza, parte que no es recomendable comer desde un punto de vista sanitario por su tendencia a acumular residuos.

La precaución que debe tomarse al consumir crustáceos, como en otros alimentos, está relacionada con evitar el exceso. Es un alimento proteico, que debe consumirse con moderación para cuidar los riñones. También, como su carne es similar a la de los pescados grasos, puede causar intolerancia alimentaria o alergia en determinadas personas.

¿Cuáles son las propiedades nutricionales del marisco?

Los mariscos son famosos por su poder afrodisíaco: facilitan la excitación sexual y la vascularización de los órganos sexuales.

El marisco tiene una acción purificadora sobre el organismo, ya que su pulpa está compuesta de un 80% de agua, y que el 20% restante está compuesto de proteínas, sales minerales y grasas poliinsaturadas, Omega 3 (antioxidantes).

Mariscos como el bogavante aportan al organismo proteínas de calidad que no engordan, sin embargo recuerda evitar excesos en su consumo. Los mariscos más suculentos, como el bogavante y la langosta, tienen un índice calórico de unas 90 calorías por cada 100 gramos, y su carne se compone de un 16% de proteína y un 2% de grasa.

Receta de sopa de bogavante gallego

Junto con el resto del pescado, el bogavante gallego es uno de los manjares más apreciados de la costa atlántica. Con el bogavante gallego es posible preparar recetas delicadas gracias a su gusto seductor y sorprendente.

Como en la época invernal el cuerpo pide platos de cuchara, una receta de sopa permite disfrutar del bogavante o la langosta en una preparación diferente a la habitual.

 Ingredientes para 6 personas

  • 2 bogavantes de 500-600 gr cada uno.
  • Tomates maduros: 600 gramos.
  • Perejil, tomillo y una hoja de laurel.
  • 1 ajo y una cebolla.
  • Pan tostado.
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 5 litro de vino blanco seco.
  • Sal y pimienta.

Preparación de la sopa de bogavante

Divide la cabeza de los bogavantes por la mitad, y corta la cola en rodajas de un par de centímetros.

Pela el ajo y quita sus brotes. Lava las hierbas aromáticas (excepto el orégano) y hierve los tomates. Tras escurrirlos, pélalos, quita las semillas y los cortas en dados.

Dora los trozos de bogavante en una sartén grande durante unos momentos en aceite, luego agrega el ajo, la hoja de laurel, 2-3 ramitas de tomillo y una pizca de orégano. Sumerge los ingredientes con el vino y deja que se reduzca a fuego lento.

Agrega los tomates a la preparación, una pizca de sal, un chile molido, 400 ml de agua caliente y deja hervir con la sartén cubierta durante aproximadamente 15-20 minutos, agregando más agua si fuera necesario. Cuando esté lista la sopa, retira el ajo y el laurel, y sazona con sal y pimienta.

Tuesta unas rebanadas de pan, córtalas en cuadrados y colócalas en el plato. Esparce la sopa caliente, y espolvorea con perejil picado.

Disfruta de esta sopa!