Limpiar almejas con sal, ¿es necesario?

No. Así de tajante, y a pesar de lo que dicte la costumbre sobre la limpieza de las almejas, los blogs de internet, y otras fuentes de información. Cuando compras marisco de concha en una pescadería de confianza, ya se vende limpio, depurado y listo para el consumo.

Los moluscos, como las almejas se alimentan mediante el filtrado de partículas nutritivas del agua de mar por su sifón. Como además viven enterradas en la arena, que acumulan residuos en su interior. El método de limpieza con sal es una costumbre adquirida, cuando la gente recoge las almejas directamente de la playa. En este caso, el método para depurarlas tradicional consistía en sumergirlas en un recipiente hondo con agua fría y un puñado de sal gorda. Sin embargo, tampoco resulta aconsejable.

¿Cómo limpiar almejas?

La pregunta que se plantea, entonces, es: ¿se pueden limpiar almejas con este método para asegurarse de que se depuran? La respuesta, también es un no rotundo.

En general, todo el mundo sabe que las almejas que están abiertas, que no se cierran al presionarlas, o que tienen las valvas rotas, han muerto o están en mal estado, y no son aptas para comer. Lo que suele desconocer el público es que las almejas, en remojo en un recipiente con sal, quedan enclaustradas en un ambiente de agua estancada con falta de oxígeno. En consecuencia, parte de las almejas morirán por asfixia y, nuevamente, habrá que desecharlas para el consumo.

Las toxinas que pueden contener los moluscos sólo se eliminan mediante un proceso industrial con personal especializado. Con este tipo de depuración, y la supervisión de laboratorios, se hace pasar agua limpia a través del sistema digestivo de las almejas para eliminar cualquier patógeno. En las depuradoras industriales, las almejas filtran un agua limpia, en movimiento y oxigenada, por eso se limpian de forma natural.

 

Precauciones para comprar almejas limpias

Compra el marisco en pescaderías de confianza. Recuerda que el marisco es un alimento muy perecedero y requiere procesos de seguridad alimentaria que sobrepasan a los remedios caseros.

Comprueba el etiquetado. Por seguridad, y para asegurar que tienes el producto de la calidad por la que has pagado, acostúmbrate a chequear la trazabilidad: nombre de la especie, procedencia y categoría de su frescura.

No es aconsejable sacar las almejas de la malla en la que llegan a casa, e introducirlas en un tupperware para conservarlas. Cuando no las vas a cocinar al momento, consérvalas en la zona menos fría de la nevera, dentro de su malla o envueltas con paño húmedo y apretado con firmeza.

Antes de cocinar las almejas, sí puedes colocarlas en un colador y limpiarlas bajo el grifo. Nada más: sólo el chorro de agua fría. Si el origen es de confianza, ya están depuradas y listas para cocinar. Como mucho, quizás necesitas retirar restos que puedan haber expulsado y, como se mencionó antes, desechar las que estén abiertas o rotas.

En caso de que necesites congelarlas, antes debes cocinarlas, porque al congelar la almeja viva se produce una merma de la cantidad de carne.

Si todavía tienes dudas, sobre cómo limpiar almejas, la conservación o la preparación del marisco, evita jugar con tu salud (y estropear el producto con remedios caseros). Contacta con O Grove, tu pescadería online, y deja que los profesionales te asesoren sobre cómo disfrutar del mejor marisco del mundo.