Al fin llegaron los meses con “R”, termina la veda del marisco y comienza la época de las mariscadas con el mejor género del mundo. Del mismo modo que el marisco pasó de ser considerado una comida de pobres (literalmente: nécoras, bogavantes o centollos sirvieron desde abono para los huertos, hasta limosna para desfavorecidos); cuando se descubrió su exquisitez, cambió para siempre, y para mejor, la cultura gastronómica.

La popularidad del marisco gallego, a resultas de su calidad inmejorable, produjo que también determinadas especies sean más apreciadas que otras; factor que redunda en el precio y en su disponibilidad en las pescaderías. Es un producto de temporada y, como tal, depende también de factores ajenos, como el ciclo natural de las especies.

En el medallero del marisco gallego más demandado en la actualidad, destacan las siguientes especies:

Percebe gallego: un clásico

Medalla de oro: el rey del marisco de la ría y el más apreciado por los gourmets. Existen ciertas especies de marisco con similitudes con sus parientes de otras latitudes, pero no es el caso del percebe. El percebe gallego es único en el mundo por las características de la costa donde se cosecha, y es fácilmente distinguible a simple vista de cualquier otra especie. En cuanto al sabor, no existe especie de percebe en ningún continente que se aproxime.

Centolla de la Costa da Morte

Entre centollo y centolla, existe cierto debate entre gourmets. Presencia de corales, huevas, tamaño, sabor… Parece que la hembra de centollo, sin desmerecer en absoluto al macho, tiene adeptos fieles. Precisamente la veda permite que, respetando su ciclo reproductivo, las centollas lleguen a los meses finales de año, cuando se levanta la prohibición, en plenitud, con mayor cantidad de carne y mejor textura.

Pulpo gallego

El bronce del marisco gallego más demandado es para el pulpo. Considerado uno de los mejores productos de las rías gallegas, debido a su carne tersa y sabrosa y por su fácil elaboración. Sólo necesitas sal, aceite y pimentón para disfrutar de esta exquisitez, pídelo limpio y congelado para mantener su sabor y textura en perfectas condiciones.

Almeja fina gallega

Entre los bivalvos, la almeja fina es de los mariscos más demandados por los entendidos. A su calidad excepcional sólo se le acerca el sabor de la almeja babosa (otra especie autóctona). Sin embargo, la almeja fina ofrece la virtud de permanecer viva durante más tiempo fuera del agua, preservando la frescura. Se trata de un marisco muy versátil que se puede preparar de múltiples formas, aportando al plato un sabor inconfundible.

Navajas y longueirones de la ría

El repaso al marisco gallego más demandado termina con las navajas. Se trata de un molusco famoso por su calidad, sobre todo el de la ría de Muros y Noia. Los mejores ejemplares de su pariente cercano, el longueirón, proceden de la zona de Fisterra. La navaja es más oscura y corta que el longueirón, y su sabor es más delicado. Por tanto depende del gusto del consumidor cuál es el mejor: si busca un sabor a mar más pronunciado, o una delicatesen con mayores matices.