Un menú para la festividad del Apóstol Santiago, patrón de Galicia, puede ser de lo más variado. La gastronomía gallega se basa en productos locales, con ingredientes sencillos y menús que combinan mar y tierra. Como sugerencia, el menú típico para celebrar la festividad de Galicia consta de los siguientes platos: 

Pulpo a feira, la estrella de la gastronomía gallega 

Es una de las recetas tradicionales gallegas, hasta el punto de celebrarse fiestas anuales dedicadas a este manjar en múltiples lugares de la geografía gallega. De hecho, el nombre de la receta proviene de una clásica feria que se celebraba en O Carballiño, en la provincia de Orense. Para alimentar a los visitantes, se popularizó esta receta de pulpo que, con el tiempo, se extendió por toda España. 

Para cocinar el pulpo a feira, primero hay que ablandar la carne. Tradicionalmente se golpea el pulpo para lograr que su carne pierda dureza, pero un método más sencillo consiste en congelarlo previamente y, una vez descongelado, ya adquirió la textura adecuada. 

El siguiente paso consiste en llenar una olla grande de agua y llevarla a ebullición. En ese momento, se «asusta» el pulpo: se agarra por la cabeza y se mete y saca del agua tres veces con el fin de que coja la forma y evitar que se le desprenda la piel durante la cocción. 

Una vez «asustado» se cuece el pulpo con normalidad. El tiempo de cocción es proporcional al tamaño: para 2 kg, unos 30 minutos, para 3 kg, alrededor de 40. Para comprobar el punto de cocción, se pincha en la parte gruesa del tentáculo. La dureza depende del gusto del comensal, en Carballiño, la zona de origen de la receta, se prepara con un punto duro. 

El acompañamiento habitual de la receta son los cachelos: patatas cocidas en el mismo agua que el pulpo durante unos 15 minutos. Una vez cortados en rodajas, los cachelos pueden servirse solos o mezclados con el pulpo en el mismo plato. 

Secreto de porco celta 

Secreto de porco celta

El Porco Celta es una raza porcina autóctona de Galicia con una carne de gran calidad, y el secreto o cruceta es el nombre de uno de los cortes del cerdo. La pieza, ubicada entre la panceta y la paletilla, tiene un peso de alrededor de 200 gramos, forma irregular, grasa entreverada, y no resulta especialmente atractiva a la vista. Sin embargo, el secreto de cerdo es de los cortes más sabrosos (y económicos) del cerdo. 

El origen del nombre de «secreto» es incierto: podría deberse a la ubicación interna del mismo y que sólo puede accederse mediante cortes del músculo en horizontal, mientras que otra teoría lo relaciona con el secretismo con el que los carniceros retiraban ese corte del cerdo para su propio consumo familiar. Con independencia del origen del término, cortes como el secreto y las carrilleras, se han puesto de moda en la restauración gracias a su  relación calidad-precio. 

El secreto puede cocinarse a la parrilla, a la brasa o al horno. La preparación del secreto de porco celta apenas tiene complicación técnica: cuando el ingrediente principal es de gran calidad, las recetas sencillas permiten disfrutar mejor del sabor.  Por ejemplo: coloca la pieza en la rejilla del horno sin ningún otro ingrediente, porque propia grasa del secreto se derrite mientras se hornea; y ya está, sólo queda esperar que la carne adquiera el punto elegido, con la carne dorada, pero sin quemarse. A lo sumo, según el gusto del chef, puede echarse una pizca de sal al final.