Las navajas a la plancha son uno de esos platos que demuestran que un buen marisco necesita muy poco. Una plancha caliente, una cocción breve y un aliño sencillo bastan para conseguir un entrante con auténtico sabor a Galicia. También es una receta ideal para el verano: rápida, ligera y perfecta para compartir.
Su preparación parece fácil, pero hay dos dudas habituales: cómo eliminar la arena y cómo evitar que la carne quede gomosa. Ambas se resuelven con una manipulación cuidadosa y, sobre todo, sin alargar la cocción.
Navaja y longueirón: ¿son lo mismo?
Aunque suelen confundirse, no son exactamente iguales. La navaja presenta una concha ligeramente curvada, mientras que el longueirón es más recto. En nuestro artículo sobre la diferencia entre navaja y longueirón puedes ver sus características con más detalle. Para esta receta, lo importante es partir de piezas vivas, bien depuradas y con la concha íntegra.
Cómo limpiar las navajas antes de cocinarlas
Aunque el producto comercializado debe llegar depurado, en casa conviene retirar posibles restos de arena. Coloca las navajas en vertical dentro de un recipiente alto, con agua muy fría y sal —aproximadamente 30 o 35 gramos por litro—. Déjalas entre 30 y 60 minutos en el frigorífico. Si expulsan arena, cambia el agua una vez y enjuágalas suavemente.
Este remojo solo ayuda a eliminar arena: no sustituye la depuración sanitaria profesional. Desecha las piezas rotas y las que permanezcan abiertas sin reaccionar al tocarlas. Después, sécalas a conciencia; la humedad enfría la plancha y hace que se cuezan en vez de dorarse.
Ingredientes para 2-3 personas
- 500 g de navajas gallegas.
- 1 diente de ajo pequeño.
- Perejil fresco.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Limón opcional.
- Sal solo si es necesaria.
Cómo cocinar navajas a la plancha
- Pica muy fino el ajo y el perejil. Mézclalos con dos cucharadas de aceite y reserva el aliño para el final.
- Calienta una plancha o sartén amplia a fuego fuerte. Cuando esté bien caliente, añade unas gotas de aceite, sin formar una capa abundante.
- Coloca las navajas escurridas en una sola fila. Haz pocas piezas por tanda para que la superficie no pierda temperatura.
- En cuanto empiecen a abrirse, deja que la carne toque la plancha unos segundos y retíralas. Como orientación, la cocción total suele rondar uno o dos minutos, dependiendo del tamaño y de la potencia del fuego.
- Pásalas a una fuente y reparte por encima el aceite de ajo y perejil. Añade limón solo al servir y con moderación para que no oculte el sabor del marisco.
Cómo servirlas para aprovechar todo su sabor
Lleva las navajas a la mesa recién hechas y en una fuente amplia, junto con el jugo que hayan soltado. Puedes acompañarlas con pan gallego tostado y una ensalada sencilla. Si forman parte de una mariscada, calcula esta ración como entrante y combínala con otro producto cocido, para no concentrar todas las elaboraciones en la plancha.
Cuatro claves para que no queden duras
- Seca bien las conchas antes de llevarlas al fuego.
- Trabaja con una plancha muy caliente y cocina en tandas pequeñas.
- Retira cada pieza al abrirse; esperar a que todas estén idénticas puede secar las primeras.
- Añade el ajo y el perejil al final para evitar que se quemen y amarguen.
Consulta también nuestra guía de tiempos de cocción del marisco gallego. La disponibilidad puede variar porque la extracción se organiza mediante planes por zonas y cierres temporales. Cuando estén disponibles, puedes comprar navajas gallegas online en Mariscos O Grove. Con buen producto y una cocción corta, el resultado será tierno, jugoso y lleno de sabor.
