Cuando llega un pedido de pescado gallego a domicilio a la web de O Grove, comienza una carrera contrarreloj para llevar el producto fresco, hasta la cocina del cliente, antes de 48 horas.

Durante el proceso de compra, en el apartado de “Observaciones” de la web, es posible indicar si se quiere recibir el pescado gallego a domicilio desescamado, descabezado, en rodajas, fileteado o con cualquier otra manipulación que se pediría al pescadero de forma presencial.

Tras la elección del mejor ejemplar disponible en la lonja, el personal de Mariscos O Grove prepara el pescado al gusto del cliente, lo embala y lo remite al cliente.

Importancia de la cadena del frío para conservar el pescado

España no sólo destaca, como potencia gastronómica por la calidad de sus productos: también es un referente en cuanto a la seguridad alimentaria. Desde el embalaje, hasta el transporte de alimentos perecederos, se cumplen unos rigurosos estándares que siempre resultan interesantes de conocer.

La cadena de frío consiste en el mantenimiento del pescado a una temperatura constante de conservación. La temperatura depende del proceso de conservación al que se somete el pescado (refrigeración, congelación y ultracongelación) y debe mantenerse sin interrupción, desde la captura, hasta la venta, incluidas las fases de transporte, almacenamiento y exhibición.

El pescado y el marisco son alimentos delicados y perecederos que necesitan unas condiciones especiales de conservación, o comienzan a perder con rapidez sus propiedades nutricionales y organolépticas. Por otra parte, la ruptura de la cadena de frío favorece el desarrollo de microorganismos, en mayor o menor medida, según la temperatura y la duración de la ruptura.

Los procesos degenerativos que sufre la carne de los productos pesqueros tras la captura se debe a dos factores: el principal es la proliferación de microorganismos aeróbicos y anaeróbicos y, en menor grado, a la acción de las enzimas tisulares. La aplicación de bajas temperaturas actúa sobre los dos factores, ralentiza su funcionamiento (en ocasiones lo bloquea), pero sólo se mantiene la protección, mientras persiste el frío.

Transporte del pescado refrigerado

Dejando para otro apartado la congelación y la ultracongelación, cada proceso con sus propias especificaciones. Este post se centra en el transporte del pescado refrigerado.

El embalaje típico del pescado fresco es en hielo, dentro de cajas de poliestireno expandido (EPS), y se transporta en camiones refrigerados. Este embalaje alimentario ofrece múltiples ventajas:

Aislamiento térmico: el aire atrapado en el poliestireno funciona, como barrera, entre la temperatura interna de la caja y la del exterior. La capa de hielo que mantiene la temperatura del producto aguanta sin fundirse, durante largo tiempo, gracias al embalaje.

Baja absorción de agua y resistencia química. Los embalajes no se deterioran por guardar productos mojados o que sueltan agua y otros líquidos. A la vez, el poliestireno es un entorno estéril para el moho u otros organismos.

Ligereza y resistencia mecánica. El embalaje del pescado resiste golpes y protege la integridad del género. La lilgereza redunda en la facilidad para el transporte y el una logística más barata, que también incide en el preccio final del pescado gallego a domicilio.

Los productos del mar, como el pescado fresco, tienen un tiempo limitado de almacenamiento en hielo, variable de una especie a otra.

Cuando se rebasa el tiempo recomendado, el contacto continuo del hielo con el pescado determina procesos osmóticos que conducen a la pérdida de sales minerales y sustancias orgánicas. Esa pérdida influye negativamente en el sabor, apariencia y olor del pescado: por eso, cuando lleva mucho tiempo almacenado bajo hielo, adquiere un aspecto descolorido y se vuelve insípido.

Por dichos requisitos de tiempo, la marisquería O Grove remite en menos de 48 horas el pedido de pescado gallego a domicilio. El cliente tiene la certeza de que ese género que tiene , sobre la mesa de la cocina, hace menos de 48 horas nadaba en la ría gallega, fue capturado, procesado, embalado y remitido en condiciones idóneas de conservación.