La gastronomía de verano se relaciona al instante con recetas de mar frescas y sencillas, la mesa del jardín y un buen vino blanco, albariño o ribeiro. Los platos de pescados y mariscos son las estrellas de almuerzos y cenas del verano: unos pocos ingredientes son suficientes para crear inmediatamente un banquete espectacular.

El buey de mar (Caius Apicius) se suele degustar en Galicia como plato navideño y para celebraciones excepcionales. Si no eres purista en cuanto a las fechas, y con el buen comer no se debe, puedes escoger este ingrediente exquisito para comer todo el año. Su carne, a pesar de ser menos afamada que la de otras especies más populares, resulta sabrosa y abundante y, según las ganas que tengas de cocinar, te permite multitud de preparados y rellenos de dificultad variable. Vamos a probar esta vez con un buey de mar relleno.

El marisco de calidad no necesita una manipulación excesiva para conseguir un plato sublime, y si buscas el disfrute de su sabor a mar, lo recomendable es una preparación sencilla. También es preferible que, como su pariente la centolla, adquieras la hembra de buey de mar, pues llega cargada de su coral y tiene más carne que el macho.

¿Cómo preparar buey de mar relleno?

En cuanto a las especificaciones a la hora de la cocción, el buey de mar se prepara igual que los centollos. El tamaño perfecto es de entre 700 y 900 gramos. Los tiempos de cocción de un ejemplar de ese tamaño quedarían entre 17 y 20 minutos. En el caso ideal, debería usarse agua marina, y si no fuera posible, agua con sal. Aproximadamente, por cada litro de agua le corresponden 60 gramos de sal gorda.

Una opción es cocerlo con un par de hojas de laurel, y a disfrutar. Pero si prefieres una preparación un poco más elaborada, con un sencillo relleno quedarás a la altura de los mejores cocineros, sin que el sabor del buey quede desvirtuado por el exceso de ingredientes. Para ello, procede a la cocción, como en la receta sencilla del principio, y después:

  • Mientras se cuece el marisco, en otra cacerola a fuego lento, se añade aceite, una cucharadita de puerro y cebolla.
  • Añade una cucharada grande de tomate picado (pelado).
  • Mientras sigue caliente el buey de mar, abres el caparazón, cuelas su jugo por un colador fino y lo mezclas con el sofrito de la cazuela.
  • Incorpora unas gotas de brandy mezclálo todo bien.
  • El siguiente paso consiste en extraer la carne de las celdillas y las patas y las añades a la cacerola. Tras un par de minutos hirviendo, añade sal.
  • Para concluir el plato, rellenas el caparazón con la mezcla, espolvoreas pan rallado y coronas con un poco de mantequilla; gratinas al horno otro par de minutos y ya tienes tu receta.

Esperamos que te guste este buey de mar relleno y que nos comentes cómo la haces tu.