Las preparaciones sencillas permiten disfrutar mejor del sabor de los mariscos y pescados gallegos de calidad, entre los que ocupa un lugar preferente el besugo. Como ingrediente, el besugo es una joya culinaria, porque permite preparar un plato principal sano, exquisito y fácil de cocinar.

Los meses fríos son los idóneos para consumir besugo, porque la carne es más magra. El contenido graso del besugo varía, durante el año: durante el invierno se clasifica, como pescado azul y, durante los meses cálidos, se clasifica, como pescado blanco.

El besugo aporta un valor aproximado de 90 calorías por cada 100 gramos de carne y es una fuente de proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales. Desde el punto de vista dietético, el besugo es un pescado apto para personas con sobrepeso.

Ingredientes para 4 personas

No todas las casas disponen de parrilla u horno convencional. En esta receta de besugo a la sartén, los cocineros novatos pueden preparar en escasos 20 minutos un segundo plato gourmet, sano y sin necesidad de horno.

  • 1100 g de besugo (dos piezas). Si los compras eviscerados y limpios, el peso rondará los 800 g (400 g por pieza). Con besugos de este tamaño, el aporte calórico será de 232 Kcal por ración.
  • 150 g de zanahorias.
  • 150 g de calabacín.
  • 70 g de cebolleta.
  • 30 g de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo.
  • Una pizca de sal y de pimienta.
  • Tomillo al gusto.

El tomillo, a diferencia del laurel, no añade cambios drásticos al sabor de la receta y se limita a aportar personalidad al guiso. Las ramas de tomillo, deben estar frescas, nunca de tonos marrones. Lo ideal es tener una planta en casa y usar una rama recién arrancada. El tomillo puede añadirse entero, o sólo las hojas, tras retirarlas del tallo.

Preparación del besugo a la sartén

Si compraste el pescado sin limpiar, primero hay que eviscerarlo. Corta el abdomen a lo largo con unas tijeras, vacía con los dedos el interior de besugo y, después enjuágalo bien por dentro con agua corriente.

Para limpiar las escamas, puedes usar un raspador especial o la hoja de un cuchillo. Un truco para evitar esparcir las escamas por la cocina consiste en realizar la operación con el besugo dentro de una bolsa de plástico.

Lava la cebolletas, quita la base y corta en rodajas de unos 5 mm de grueso.  Lava y corta los extremos de los calabacines, pártelos a lo largo y luego divide los trozos por la mitad: a partir de ahí, corta las tiras en dados de 1 cm, aproximadamente. Lava y pela las zanahorias, quita los extremos y córtalas en rodajas de unos 5 mm de grosor.

Vierte el aceite en una sartén grande antiadherente, añade el diente de ajo sin pelar y sofríe 2 minutos. Retira el ajo, tras aromatizar el aceite y coloca los dos besugos en la sartén. Por último, queda agregar las hortalizas, las ramas de tomillo y salpimentar al gusto.

Los tiempos de cocción son aproximados y varían según el tamaño y el peso del besugo. Tapa la sartén y cocina a fuego medio, durante 7 minutos. Voltea los besugos con la ayuda de dos espátulas para evitar que se rompan. Tapar de nuevo y cocinar otros 7 minutos.

Cuando el besugo está en su punto, retirar y servir. El guiso pude guardarse un máximo de 3 días en el frigorífico, en la misma sartén o en un recipiente hermético. No se recomienda congelar este plato.